domingo, 2 de junio de 2013

SIMON ESAIN / si contara las horas perdidas los días perdidos / moriría espantado queda tan claro que estoy vencido ...

SIMON ESAIN




 de    pJ Poemas







 I

                                                 a Alicia Gallegos





cuando cruzo la avenida y entro al barrio
vuelvo a oír los ruidos de mi bicicleta
vuelvo a oír
lo que está cerca

pequeñas glorias cruzan la calle a duras penas
y alcanzan la esquina

lo que se da antes no después
se queda lo que está ocurre del revés
lo que está cuando no está
para cualquiera otra cosa

ya fue la zafra de lo fidedigno
a pesar de cuanto se dice
descreemos de este mundo

no recuerdo / no olvido
no memoro / he visto
no añoro / soy testigo obligado
muero sin que se me cierren los ojos
el cansancio aún al abrigo
de la mano abierta
con que se despide el muerto

aún la brizna / cuando cae
parece buscar / dónde

no sé si añora su inocencia perdida
o la entristece demasiado haberlo sido

también soy eso que pasó y prosigo
en un presente inventado

¿bajo yo? ¿a medias yo?
¿mediocre yo? ¿alto yo?

¡crac! la taza
y un trago de atrición
carga de luz partida el bote anclado

tengo la ventanas cerradas
tengo la puerta cerrada
tengo los zapatos cambiados
tengo las medias hechas nudos
tengo la ropa puesta sin planchar
tengo la vereda sin barrer
tengo lo desmenuzado sin desmenuzar
tengo lo leído sin releer las llamadas sin contestar
los saludos sin saludar las atenciones sin atender
las iniciativas sin tomarlas
si contara las horas perdidas los días perdidos
moriría espantado queda tan claro que estoy vencido
desde un principio di la batalla perjudicial
es que nunca me entusiasmó el apremio
me prometieron que fracasaría
y tomé partido por lo fracasado
mis razones en contrario fueron pajaritos sin árbol
siempre tuve hojitas medio secas ahorradas en caja
¡como tengo tantas otras cosas!
la cajita debe estar por ahí

este muerto sonríe
este muerto saluda
este muerto contesta
a este muerto es que le dicen que no está muerto
para que le funcionen dos o tres deseos
pero el muerto sabe de cada una de las esquinas invocadas
donde dejó de lado la vida
con tal de llegar aquí

el otro que soy
el muerto / el que vive como tromba su muerte
esa tercera cosa que no somos

este mundo no funciona si yo funciono
la calle no me lleva a algún lado si camino por mi cuenta
este mundo monótono / aburrido
sin ningún milagro
lleno de casas ajenas y sosiegos de vereda
qué cosa / las cosas me salen cuando me cierro
no es bonito enterarse que es cierto
lo que pasa en las películas
cuando a vos te pasa

¿y qué recordará de vos aquel que te besó
en vez de que yo te besara?

¿morir lleno o morir vacío?
¿morir en tierra o en el aire?
¿para ser enterrado o salir volado?

desbordante subsuelo
estación de las frutas que no caen

desesperar de la propia condición
desesperar del tiempo
no recibir sorpresas sino desplomarse
no disfrutar sin sufrir la muerte del sujeto que disfruta
no estar en el mundo sin consentir que el mundo estalle
no ser sin acabar siendo el sin de la ceremonia
debida a dioses de segunda

ha vuelto / envuelto
a flor de tierra / bien tenido
polvaredas del pájaro
todo está en su regreso
sin riesgo y sin final
una protectora exposición permanente
urbanizada desertificación
pesado objeto que lo aloja
deshojado

esa necesidad de poca monta que me ayuda a ser
como he crecido / aferrado al suelo
dedicado a los olores
necesario de esa necesidad
de reconocerme necesitado
agachado a ver mi sombra



S.E.