viernes, 17 de junio de 2016

ALICIA GALLEGOS / EL BARRO II


y es así 
al avanzar vamos pisoteando retrocesos

pisar un campo impregnado con sangre
no aumenta nuestra altura.


A mi adversario le han cortado la lengua
y además de sufrir
no puede responderme

sigo pensando en el barro
y los caballos muertos 
hinchados sus cuerpos tan distintos

5 minutos antes 
es un espiral al infinito

la descomposición 
que mezcla aire y agua 
agua y tierra
elementos
luego del combate
el sol y las moscas decretan el incendio.

¿Besé la frente de mi amada antes de partir ?
¿Dijo "te amo" antes de tomar sus armas, su camino ?

A mi adversario le han cortado la lengua
y además de sufrir
no puede responderme.

Sueño un maremoto, una furia divina
algo que nos disperse
que nos limpie del barro.







mujer samurai

lunes, 6 de junio de 2016

JUAN CARLOS VILLAVICENCIO / TRADUCCIÓN de NO ENTRES DÓCILMENTE EN ESA BUENA NOCHE de Dylan Thomas




No entres dócilmente en esa buena noche, 

que la vejez debería arder y delirar cuando termina el día; 
siente rabia, rabia contra la agonía de la luz.

Aunque los sabios al final entiendan que la oscuridad es justa, 
porque sus palabras no han hecho zigzaguear relámpago alguno 
no entran dócilmente en esa buena noche.

Los buenos, que tras la última ola lloran lo brillantes 
que pudieron danzar sus débiles acciones en una bahía verde, 
sienten rabia, rabia contra la agonía de la luz.

Los locos, que atraparon y cantaron al sol volando 
y aprenden, demasiado tarde, que lo afligieron con sus maneras, 
no entran dócilmente en esa buena noche.

Los serios, que cerca de la muerte ven con una mirada deslumbrante
ciegos ojos que pudieron arder y alegrarse como meteoros, 
sienten rabia, rabia contra la agonía de la luz.

Y tú, padre mío, allá en tu triste altura, 
maldíceme, bendíceme ahora con tus fieras lágrimas, te lo ruego. 
No entres dócilmente en esa buena noche. 
Siente rabia, rabia contra la agonía de la luz.




Descontexto: "No entres dócilmente en esa buena noche", de Dyla...: © Traducción de Juan Carlos Villavicencio N o entres dócilmente en esa buena noche, que la vejez debería arder y delirar cuando term...



FOTO :Hulton-Deutsch Collection/Corbis